La peor ‘epidemia’; accidentes de tránsito dejan más de 900 fallecidos en RD a mitad de año
Los accidentes de tránsito continúan representando uno de los problemas sociales y de salud pública más preocupantes de la República Dominicana, al dejar un elevado saldo de víctimas mortales y miles de lesionados cada año en las carreteras y calles del país. Todavía es una materia pendiente para las autoridades y para la sociedad misma.
Durante los primeros meses de 2026, los siniestros viales han cobrado la vida de 893 personas y han dejado un total de 30,826 lesionados, según estadísticas del Observatorio Permanente de Seguridad Vial (OPSEVI). Estas cifras reflejan la magnitud de una problemática que sigue afectando a miles de familias dominicanas y que mantiene al país entre las naciones con mayores desafíos en materia de seguridad vial de toda la región.
Los datos evidencian que, pese a los esfuerzos realizados por las autoridades para reducir la cantidad de accidentes, persisten importantes debilidades estructurales relacionadas con la educación vial, el cumplimiento de las normas de tránsito, la fiscalización y el diseño de las infraestructuras viales.
Especialistas en movilidad y seguridad vial han reiterado que la solución a esta problemática requiere un enfoque integral que combine educación ciudadana, fiscalización efectiva, mejoras en la ingeniería vial, fortalecimiento de los procesos de licenciamiento, incorporación de nuevas tecnologías, análisis permanente de datos y un régimen de sanciones más riguroso para quienes ponen en riesgo la vida de otros usuarios de las vías.
Entre las principales causas que inciden en la elevada tasa de accidentes en el territorio nacional figuran el exceso de velocidad, la imprudencia al conducir, el irrespeto a las señales de tránsito, las distracciones al volante, las maniobras peligrosas y la conducción bajo los efectos del alcohol.
A estos factores se suma el uso inadecuado o la ausencia del casco protector por parte de numerosos motociclistas, así como el incumplimiento de otras medidas básicas de seguridad.
Los vehículos pesados se ven involucrados en una gran cantidad de accidentes.
Las autoridades han advertido que gran parte de los accidentes mortales registrados cada año tienen como elemento común alguna conducta de riesgo que pudo haberse evitado mediante una conducción responsable y el estricto respeto de las normativas vigentes.
Uno de los aspectos más preocupantes de las estadísticas nacionales es la elevada participación de las motocicletas en los accidentes de tránsito. De acuerdo con los datos disponibles, entre el 70 % y el 80 % de los accidentes mortales registrados en el país involucran motociclistas, quienes constituyen el grupo más vulnerable dentro del sistema de movilidad nacional.
La alta presencia de motocicletas en las vías dominicanas, combinada con la vulnerabilidad física de sus conductores, explica en gran medida esta realidad. A diferencia de otros vehículos, los motociclistas absorben directamente el impacto en caso de colisión, lo que incrementa considerablemente el riesgo de lesiones graves o fallecimiento.
En los últimos años, la motocicleta se ha consolidado como una alternativa económica para el transporte personal y una herramienta fundamental para miles de trabajadores vinculados a servicios de mensajería, entregas y transporte informal. Sin embargo, el crecimiento acelerado de este medio de transporte ha superado los mecanismos de regulación, capacitación y fiscalización existentes.
Ante esta situación, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) ha insistido en la necesidad de fortalecer los procesos de licenciamiento para motociclistas, promover el uso obligatorio de cascos homologados, mejorar el registro nacional de motocicletas y organizar de manera más eficiente las paradas y rutas utilizadas por estos conductores.
Especialistas consideran que la República Dominicana debe avanzar hacia la implementación del denominado “Sistema Seguro”, una estrategia aplicada en diversos países que reconoce que los errores humanos son inevitables y que, por tanto, las vías, las velocidades permitidas, la señalización y los mecanismos de control deben diseñarse para minimizar las consecuencias fatales de esos errores.
Este enfoque plantea una responsabilidad compartida entre conductores, peatones, autoridades y diseñadores de infraestructuras, con el objetivo de reducir significativamente las muertes y lesiones graves provocadas por los accidentes de tránsito.
Otro elemento que mantiene la atención de las autoridades es la participación de vehículos pesados en los siniestros viales.
Las estadísticas indican que unas 165 personas han fallecido durante 2026 en accidentes relacionados directamente con camiones, patanas, autobuses y otros vehículos de gran tamaño.
Esta realidad ha reactivado el debate sobre la posibilidad de restringir la circulación de estos vehículos a horarios nocturnos o establecer mayores controles operativos en las principales carreteras del país.
Sectores vinculados a la seguridad vial consideran que la regulación de los horarios de circulación podría contribuir a reducir los riesgos en las vías de mayor congestión vehicular.
Entre las acciones consideradas prioritarias para disminuir los niveles de siniestralidad en el país figuran la intervención de los llamados “puntos negros”, lugares donde históricamente se registra una alta concentración de accidentes.
Asimismo, expertos recomiendan la reducción de los límites de velocidad en zonas urbanas sensibles, el fortalecimiento del sistema de licencia por puntos, la automatización de la fiscalización mediante cámaras y radares, la modernización de la señalización vial y el uso permanente de estadísticas para orientar las decisiones de inversión pública y control.
Provincias con mayor concentración de accidentes en la República Dominicana:
Los reportes actualizados por el Observatorio Permanente de Seguridad Vial muestran que las provincias con mayor incidencia de accidentes y víctimas continúan siendo aquellas con mayor densidad poblacional y flujo vehicular.
Entre las demarcaciones que registran la mayor cantidad de accidentes mortales figuran:
Santo Domingo, con 105 muertes.
Distrito Nacional:53
La Altagracia: 79
Santiago: 73
San Cristóbal: 89
La Vega: 56
Puerto Plata: 38
Los datos correspondientes a 2026 destacan especialmente a Santo Domingo, Distrito Nacional y La Altagracia como las zonas con mayores índices de mortalidad por accidentes de tránsito.
De hecho, más de la mitad de las muertes registradas durante los primeros meses del año se concentraron en Santo Domingo y el Distrito Nacional, evidenciando la complejidad del tránsito en las áreas urbanas más congestionadas del país.
Comparación con los primeros cinco meses del año 2025
Las estadísticas históricas permiten observar que la problemática continúa mostrando niveles alarmantes.
Según datos publicados por el OPSEVI, durante enero de 2025 se registraron entre 160 y 170 fallecimientos por accidentes de tránsito, mientras que en febrero se reportó una cifra similar, acumulando aproximadamente entre 320 y 340 muertes en los primeros dos meses del año.
Para marzo de 2025 fueron contabilizados 254 fallecimientos y durante abril se registraron otras 169 muertes.
En total, los primeros cinco meses de 2025 cerraron con aproximadamente 1,103 personas fallecidas en siniestros viales, una cifra que representa un ligero incremento en comparación con el comportamiento registrado durante el mismo período de 2026.
Un parque vehicular en constante crecimiento
La expansión del parque vehicular también constituye uno de los principales desafíos para las autoridades. De acuerdo a los datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) indican que al cierre de 2025 la República Dominicana contaba con aproximadamente 6.1 millones de vehículos registrados. De esa cantidad, alrededor de 3.5 millones corresponden a motocicletas, lo que representa el 57 % del parque vehicular nacional.
Sin embargo, otro aspecto que genera preocupación es el bajo nivel de aseguramiento. Según la Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores (Cadoar), apenas el 37 % de los vehículos posee una póliza de seguro vigente. La situación resulta aún más crítica en el caso de las motocicletas, donde menos del 10 % cuenta con algún tipo de seguro y menos del 1 % de sus conductores posee licencia de conducir.
Se necesitan más agentes de la Digesett para tener un mejor control del tránsito
Las cifras actuales ponen de manifiesto que la seguridad vial continúa siendo uno de los grandes retos pendientes para la República Dominicana. Mientras cientos de familias siguen siendo impactadas cada año por la pérdida de seres queridos en accidentes de tránsito, expertos coinciden en que la reducción de la mortalidad vial dependerá de la capacidad del Estado, el sector privado y la ciudadanía para asumir compromisos concretos orientados a construir una cultura de movilidad más segura, responsable y sostenible.
La combinación de educación, fiscalización efectiva, infraestructura adecuada y cumplimiento de la ley aparece como el camino más viable para enfrentar una problemática que continúa cobrando vidas en las carreteras dominicanas y que demanda respuestas urgentes de todos los sectores involucrados.
A proposito de esta problemática, que cada año muestra un comportamiento similar al anterior, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre, realizó la octava edición del Encuentro Iberoamericano de Datos y Seguridad Vial del OISEVI, una iniciativa que reunió representantes de 14 países en una agenda orientada al intercambio de experiencias, fortalecimiento de la gestión de datos y construcción de estrategias para reducir la siniestralidad vial, convirtiendo con esto a la República Dominicana en la sede de esta agenda compartida.
La apertura oficial del encuentro se celebró el pasado miércoles 20 de mayo, marcando el inicio de una agenda regional que se extendió hasta el 23 de mayo y posicionará al país como punto de encuentro para el intercambio técnico y la cooperación internacional en materia de seguridad vial.
Durante el encuentro participaron delegaciones técnicas de Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y República Dominicana, quienes agotaron reuniones, mesas de trabajo y espacios de cooperación enfocados en el análisis estadístico, monitoreo y fortalecimiento de sistemas de información para apoyar procesos de toma de decisiones basados en evidencia.
Durante cinco días, los participantes abordaron temas vinculados a interoperabilidad institucional, calidad de datos y herramientas para mejorar los procesos de análisis y seguimiento, promoviendo el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre los países participantes.
De acuerdo al director del INTRANT La elección de República Dominicana como sede de esta edición reafirma el compromiso del país con el impulso de políticas públicas sustentadas en información confiable y con la búsqueda de soluciones conjuntas frente a uno de los principales desafíos de salud pública y movilidad: los siniestros viales.
Los motoristas encabezan las muertes en accidentes viales en el país.
Milton Morrison, destacó la importancia de utilizar los datos como herramientas para impulsar políticas más efectivas, señalando que este encuentro fortalece la cooperación regional y consolida a República Dominicana como un espacio de intercambio y construcción conjunta de soluciones orientadas a una movilidad más segura.
El encuentro busca impulsar mecanismos de cooperación entre los países participantes mediante el intercambio de metodologías y herramientas que contribuyan a mejorar la calidad de los datos y generar decisiones más efectivas. Se espera, además, que esta edición permita consolidar sistemas de información más eficientes y promover nuevas acciones conjuntas que impacten positivamente la seguridad vial en la región.
