Dr. Olivo Rodríguez Huertas resalta avances técnicos e institucionales del nuevo Código Penal
Santo Domingo, R.D. – El jurista y constitucionalista Olivo Rodríguez Huertas valoró positivamente diversos aspectos incorporados en el nuevo Código Penal dominicano, al considerar que la legislación representa un paso de avance en la modernización del derecho penal, al introducir mejoras técnicas, fortalecer instituciones jurídicas e incorporar figuras acordes con los desafíos contemporáneos.
Rodríguez Huertas explicó que uno de los principales avances del texto aprobado radica en la mejora sustancial de su redacción, al corregir disposiciones que anteriormente presentaban ambigüedades o dificultades de interpretación. A su juicio, la nueva formulación aporta mayor claridad, precisión y seguridad jurídica para los operadores del sistema de justicia y para la ciudadanía.
Asimismo, destacó la incorporación de innovaciones relevantes para el derecho penal moderno, entre ellas la regulación de la responsabilidad penal de las personas jurídicas, una figura ampliamente adoptada en sistemas legales contemporáneos y que fortalece la capacidad del Estado para perseguir conductas ilícitas cometidas desde estructuras empresariales u organizaciones.
En materia de libertad de expresión, el especialista señaló que el nuevo Código refleja una evolución doctrinaria en el tratamiento de los llamados delitos de opinión. Explicó que la normativa recoge criterios inspirados en la teoría de la “Real Malicia”, orientados a ofrecer mayores garantías para el debate público y la crítica dirigida a funcionarios en el ejercicio de sus funciones, siempre que estas no constituyan imputaciones realizadas de manera temeraria o carentes de fundamento.
Rodríguez Huertas también resaltó la importancia del fortalecimiento institucional que supone mantener al Tribunal Constitucional como la máxima instancia en materia de control constitucional. Indicó que preservar ese rol resulta esencial para garantizar la supremacía de la Constitución, la protección de los derechos fundamentales y la estabilidad del ordenamiento jurídico dominicano.
El reconocido jurista consideró que, si bien toda legislación puede ser objeto de análisis y perfeccionamiento continuo, el nuevo Código Penal incorpora avances significativos que contribuyen a actualizar el marco jurídico nacional y acercarlo a los estándares del derecho penal contemporáneo.
