La “heavy soda”: la nueva moda azucarada que gana terreno entre jóvenes en Estados Unidos
Santo Domingo. – Una nueva tendencia de consumo está captando la atención de los jóvenes en Estados Unidos y generando debates entre especialistas en salud. Se trata de la llamada “heavy soda”, una modalidad que consiste en ajustar las máquinas de refrescos de fuente para aumentar la cantidad de jarabe frente al agua con gas, con el propósito de que el sabor dulce de la bebida se mantenga incluso cuando el hielo comienza a derretirse.
El fenómeno surgió en estaciones de servicio del sur de Misuri, donde comenzaron a aparecer máquinas con opciones denominadas “Heavy Pepsi” o versiones más concentradas de refrescos como Mountain Dew o Dr Pepper. Pronto, la curiosidad se trasladó a las redes sociales, especialmente a TikTok y Reddit, donde miles de usuarios comentaron y replicaron la experiencia. Para muchos jóvenes, la idea tiene sentido: cuando compran un vaso grande por la mañana, buscan que el refresco no pierda su sabor durante el día.
La lógica es simple: más jarabe significa más dulzor y más persistencia en el sabor. Sin embargo, los expertos en salud advierten que esta tendencia puede tener consecuencias negativas. Odontólogos como el doctor Jeremy Manuele, de Las Vegas, han explicado que el exceso de jarabe multiplica los riesgos de caries, erosión dental y problemas metabólicos asociados al alto consumo de azúcar. A estos efectos se suman los picos de glucosa que pueden derivar en resistencia a la insulina, diabetes y otros trastornos relacionados con la obesidad.
Aunque algunos usuarios aseguran que nunca han visto esta opción en sus ciudades, otros recuerdan haber probado bebidas más concentradas en cines o restaurantes de antaño. Lo cierto es que el “heavy soda” se inserta en una corriente más amplia de productos que buscan llamar la atención en redes sociales a través de la exageración y lo llamativo, fenómeno que ya se ha visto en alimentos ultraprocesados, dulces saturados o combinaciones extravagantes que se viralizan más por su impacto visual que por su aporte nutritivo.
El debate no se limita al ámbito estadounidense. Para República Dominicana, donde el consumo de refrescos y bebidas azucaradas ya constituye un desafío de salud pública, el auge de este tipo de modas plantea interrogantes sobre la influencia cultural de las tendencias extranjeras. Si llegara a popularizarse en el país, la “heavy soda” podría agravar problemáticas como la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, que ya figuran entre los principales retos sanitarios nacionales.
La popularidad de esta práctica, aún en expansión, refleja cómo las dinámicas de consumo juvenil responden a la búsqueda de experiencias intensas y personalizadas, sin siempre considerar los efectos a largo plazo. En un contexto en el que las redes sociales marcan las pautas de lo que se bebe y se come, el reto para las autoridades y los especialistas será promover conciencia y educación alimentaria antes de que el exceso de azúcar se convierta en un problema aún mayor.
