EE. UU. crece al ritmo más rápido en casi dos años: el consumo impulsa la economía
Washington. – La economía de Estados Unidos registró un repunte más sólido de lo anticipado en el segundo trimestre de 2025, con un crecimiento anualizado de 3,8 %, según los datos revisados del Buró de Análisis Económico (BEA). La cifra supera la estimación previa de 3,3 % y constituye la mayor expansión en casi dos años.
El dato cobra relevancia porque llega después de una contracción de 0,6 % en el primer trimestre, lo que evidencia una recuperación más acelerada de lo esperado.
El motor del consumo
El ajuste al alza se explica en gran medida por el fuerte dinamismo del gasto de los hogares, que creció a una tasa anualizada de 2,5 % frente al 1,6 % estimado previamente. Este repunte refleja la confianza de los consumidores y su disposición a mantener la demanda interna como pilar de la economía.
Además, el cálculo del PIB se vio favorecido por menores importaciones, lo que eleva el aporte neto de la producción local, y por un aumento de la inversión en propiedad intelectual, particularmente en áreas ligadas a la innovación tecnológica, el software y la inteligencia artificial.
Luces y sombras del repunte
Si bien la expansión es una señal alentadora, varios factores moderan el optimismo:
- El mercado laboral muestra señales de enfriamiento, con menor creación de empleo que en los años previos.
- La inflación sigue siendo un riesgo, y de acelerarse podría neutralizar parte del efecto positivo del consumo.
- Las exportaciones perdieron fuerza y ciertos sectores de inversión productiva continúan mostrando debilidad.
- Las tensiones comerciales y las políticas arancelarias generan incertidumbre para los próximos trimestres.
Impacto en la política de la Reserva Federal
El repunte económico complica la hoja de ruta de la Reserva Federal (Fed). Hasta ahora, el consenso apuntaba a mantener recortes moderados de tasas de interés para estimular la economía ante el enfriamiento laboral. Sin embargo, un crecimiento más fuerte puede llevar a la Fed a actuar con cautela y evitar estímulos excesivos que presionen los precios.
Los próximos reportes de inflación y empleo serán determinantes para definir si la política monetaria se ajusta hacia un enfoque más restrictivo o si se mantiene la estrategia gradual de alivio.
Lecciones para América Latina y RD
Aunque el contexto estadounidense es distinto, hay aprendizajes aplicables a la región:
- El consumo interno como base del crecimiento: fortalecer el poder adquisitivo de los hogares es clave para sostener la actividad económica.
- Diversificación frente a choques externos: la dependencia de importaciones y exportaciones obliga a desarrollar estrategias de resiliencia.
- Apuesta por innovación y tecnología: el peso de la inversión en propiedad intelectual en EE. UU. subraya la importancia de promover sectores de alto valor agregado.
- Disciplina macroeconómica: controlar inflación, déficit y deuda pública resulta esencial para que el crecimiento no sea efímero.
Perspectivas
Analistas estiman que, pese al buen desempeño del segundo trimestre, la economía estadounidense podría cerrar 2025 con un crecimiento anual en torno a 1,5 %, reflejando un año de contrastes: un inicio débil, una recuperación vigorosa en el segundo trimestre y un panorama incierto hacia final de año.
El caso estadounidense confirma que la economía mundial sigue atravesando un periodo de gran volatilidad, donde la resiliencia del consumo, la innovación tecnológica y la prudencia de la política monetaria serán determinantes para marcar el rumbo de los próximos meses.
