Trump defiende despliegue militar interno y habla de “invasión desde dentro” en reunión con altos mandos de EE.UU.
El mandatario justificó el uso del ejército en ciudades estadounidenses contra lo que calificó como una “guerra interna” impulsada por migrantes y criminalidad; analistas advierten sobre la inusual militarización.
Quantico, Virginia. – En un encuentro sin precedentes con los más altos mandos militares de Estados Unidos, el presidente Donald Trump defendió su polémica decisión de desplegar tropas en varias ciudades del país, a las que definió como escenarios de una “invasión interior” protagonizada por migrantes y delincuencia organizada.
Ante cientos de generales y almirantes reunidos en la base de Quantico, el mandatario afirmó que Estados Unidos enfrenta una “guerra desde dentro”, señalando a urbes como San Francisco, Chicago, Nueva York y Los Ángeles como “zonas peligrosas” convertidas en “lugares inseguros” bajo la gestión de “demócratas radicales de izquierda”.
Trump aseguró que la medida busca “limpiar” las calles mediante la Guardia Nacional y fuerzas militares, al tiempo que insinuó que ciudades como Chicago podrían ser utilizadas como “campos de entrenamiento” para el ejército.
El mandatario insistió en que migrantes procedentes de instituciones penales y pandillas de América Latina ingresaron masivamente al país, responsabilizando al expresidente Joe Biden de haber permitido su entrada.
Reformas militares anunciadas
El discurso de Trump fue precedido por el del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien anunció que las pruebas de aptitud física exigirán el “más alto nivel masculino”, una medida que podría excluir a parte del personal femenino.
Hegseth también prometió eliminar los programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI), así como licencias especiales como el uso de barba, asegurando que busca “recuperar el espíritu guerrero” del ejército estadounidense.
El funcionario defendió además la destitución de mandos militares anteriores por no alinearse con la nueva visión de liderazgo y advirtió que “se producirán más cambios en la dirección”.
Silencio en los altos mandos y preocupación internacional
La reunión, considerada inusual por analistas y observadores internacionales, se caracterizó por el silencio absoluto de los altos oficiales presentes, quienes se limitaron a escuchar y tomar notas sin mostrar reacciones públicas a los mensajes de Trump y Hegseth.
Giuseppe Cavo Dragone, almirante italiano y presidente del Comité Militar de la OTAN, expresó su sorpresa al señalar que en 49 años de servicio “nunca había visto algo así”.
En contraste, el vicepresidente JD Vance intentó restar dramatismo, alegando que la cita no fue “particularmente inusual”. Sin embargo, expertos como Mark Cancian, del Center for Strategic and International Studies, calificaron de “desconcertante” que una reunión de este nivel no se realizara de forma remota, evitando el desplazamiento de oficiales desde Asia, Europa y Medio Oriente.
La cumbre, celebrada bajo estrictas medidas de seguridad, dejó más preguntas que respuestas sobre el rumbo que tomará la política de seguridad interna en Estados Unidos bajo la actual administración.
