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Omar y la indexación: la causa que une a la oposición y alarma al Gobierno

Omar y la indexación: la causa que une a la oposición y alarma al Gobierno
  • Publishedmarzo 15, 2026

Por Julio Alberto.

Giovani Sartori ubica los cimientos del sistema parlamentario en la Inglaterra del siglo XVIII, cuando los ministros dejan de responder ante el rey —como principal fuente de poder— y comienzan a rendir cuentas ante el Parlamento, bajo la premisade que éste era la principal expresión de los sentimientos del pueblo, aunque a la sazón, no eran elegidos directamente por él. 

Partiendo de esos orígenes, ya constitucionalizados y requeté conceptualizados los sistemas parlamentarios, presidencialistas y mixtos; se atribuye cierta sensibilidad social, política y conceptual a quienes ostentan la representatividad del principal poder del Estado. 

Por eso sorprende que el presidente del Senado, don Ricardo de los Santos, un caballero de fino trato, en lugar de ofrecer unaexplicación objetiva y transparente al país sobre el incumplimiento del artículo 327 del Código Tributario —que obliga, si, obliga al Poder Ejecutivo a realizar el ajuste anual por inflación del salario exento del Impuesto Sobre la Renta (ISR)—opte por intentar descalificar la acción directa de inconstitucionalidad elevada al Tribunal Constitucional por el senador Fernández, el diputado Charlie Mariotti Paz, el diputado Ramón Raposo y otros congresistas, contra el artículo 45 de la Ley de Presupuesto que suspende la indexación salarial por inflación.

Ese “populismo” al que alude el presidente del principal poder del Estado, es debido a que los congresistas; sus colegas, leestán solicitando al Gobierno la aplicación de un mandato legal que por más que se quiera intentar desacreditar, beneficia a cerca de 730 mil trabajadores que devengan salarios menores a los RD$ 52 mil pesos mensuales.

El Gobierno cuenta con voceros calificados para explicar las limitaciones financieras frente a un presupuesto que será difícil ensanchar sin una conversación fiscal seria. Ahí entra pedagogía. Análisis. Humildad. Compromiso. Y otros atributos y valores fundamentales de quienes han sido investidos por el pueblo a través del sufragio. Lo que no cabe es la descalificación. 

¿Justifican los incrementos salariales impulsados por el presidente Abinader —con el comité tripartito; empresarios, gobiernos y sindicatos— el incumplimiento del articulo 327 del Código Tributario? Evidentemente, no.

¿Justifican los aumentos a policías, miembros de las fuerzas armadas, empleados de zonas francas, construcción y hoteles el no aplicar un ajuste que la ley ordena? Tampoco.

¿Acaso viven en un universo paralelo donde no han sido afectados por una inflación acumulada de los últimos años?

Sin embargo, es cierto don Ricardo que la indexación salarial no se aplicó en el 2017, 2018 y 2019, solo le faltó precisar –sin ánimos de comparar porque sé que resulta odioso– que la inflación en esos años fue muy baja (1.17% en el 2018 por ejemplo) y la economía crecía a tasas superiores al 6% en promedio. El panorama actual es completamente distinto, el año pasado la economía creció apenas 2.1%.  

El senador Omar Fernández ha sido el principal portavoz de una propuesta que cualquier político con sentido común —como lo hizo Abinader cuando estaba construyendo su liderazgo en la oposición— reivindicaría: aliviar la carga tributaria silenciosa a los trabajadores dominicanos que en su gran mayoría ––70%— devenga salarios muy por debajo del costo promedio de la canasta básica familiar que ronda los 48 mil pesos. 

Por supuesto, me opongo categóricamente a sacrificar la política social del gobierno—como surgió la confusión cuando inició este debate— para evitar desvestir un santo para vestir a otro.Pero sí hay que poner sobre la mesa el tema porque como ha dicho el senador de la capital: “hay que devolverle a la gente su salario completo”.

Esta causa, además de un acto de justicia, ha generado una alarma política peligrosa para el Gobierno porque no se trata solo de la indignación de los sectores populares, sino que nadie contaba con la astucia del liderazgo político de la nueva generación que por primera vez y de manera autentica comienza a erosionar las barreras que mantenían a la oposición dividida.

Omar Fernández, Charlie Mariotti Paz, Ramón Raposo, y otros congresistas en esa icónica imagen en la explanada del Tribunal Constitucional le están dando cátedra a la gerontocracia política.

Con ese tipo de acciones, senador, está demostrando condiciones políticas necesarias para unificar la oposición. 

Manténgase así, no se deje arrastrar en vía contraria. Es bien sabido en los espacios de socialización que hay una sed insaciable por lo nuevo en el mercado electoral. 

Dentro de esa premisa: hay varias certezas en el panorama que se avecina: la primera es la incertidumbre. Y la segunda, aún dentro de la incertidumbre, solo lo nuevo puede convertirse en una esperanza. La tercera, si la oposición se unifica en torno a una esperanza, ni el papa León XIV salvaría al PRM. 

En contraste, si la oposición presenta un candidato viejo que mantiene viva la llama de la división, ni con un milagro de Tatica la de Higüey regresa al poder.