LA HORA DE LA VERDAD EN IRAN
La retorica de guerra que hemos escuchado en las últimas semanas en el medio oriente, salpicada claro por el montón de historias falsas publicadas por la maquinaria propagandística de Irán, es lo más parecido a una mano de póquer, dónde los jugadores intentan permanentemente con gestos y señales evitar dar a conocer su juego.
Pues si las amenazas y discusiones se cumplen, hoy a las 8 de la noche hora del este, que es nuestro huso horario, se podría producir lo que nadie quisiera, el cumplimiento de la amenaza del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de destruir todo el tejido productivo de los iranies, y devolverlos, como el mismo dice, a la edad de piedra.
Trump habla de que si no se reabre el estrecho de Ormuz, bajo amenaza constante de Irán con lanzar misiles en contra de los barcos contenedores y tanqueros que pasan cada día por ese lugar en aguas internacionales, entonces usará toda la fuerza y poder de fuego de los Estados Unidos, para destruir infraestructura vital para Irán.
En los últimos días, ha aumentado el tránsito por el estrecho de Ormuz, que no es propiedad de Irán, es una via internacional de tránsito libre, que tiene una orilla bañando la costa de Irán, y la otra orilla es parte del territorio de Arabia Saudita, es decir es ilegal la pretencion de Irán de cobrar por autorizar el paso por ese estrecho, y es una muestra más del espíritu terrorista que caracteriza al régimen de los allatolahs.
Entonces se pretende que un acuerdo autorice el cobro del paso por el estrecho de Ormuz o que los tanqueros se arriesguen a ser bombardeados por la guardia revolucionaria iraní, y eso ha resultado inaceptable por los negociadores de los Estados Unidos.
¿Cuál entonces seria el camino si no se llega a un acuerdo antes de las 8 de la noche de hoy?
Pues que Estados Unidos cumpla con la palabra de su presidente en el sentido de atacar con bombas toda la infraestructura de Irán o una parte de ella, y esto incluye destrucción de puentes, toda la estructura de energía eléctrica, podria bombardear también las plantas que hacen potable el agua en un país donde esto es fundamental para sus 90 millones de habitantes.
Donald Trump ha sido claro en el sentido de que no va a mover el plazo que dió a los iranies, más bien a la guardia revolucionaria que es quien realmente gobierna el pais, de las 8 de la noche de hoy para que cese la amenaza sobre el estrecho de Ormuz, sino va a cumplir con su palabra de destruir, dice el que en 4 horas, todas las estaciones de energía y los puentes del pais.
Según el, no lo quiere hacer, sin embargo de mi parte le creo más que capaz de dar la orden, y entonces si esto ocurre veremos el efecto terrible que podría tener sobre los 90 millones de iranies, que tambien estan hartos, como lo demostraron las masivas manifestaciones de hace unos meses, de la existencia de una dictadura religiosa incomparable con el desarrollo del conocimiento en este siglo XXI.
