La Circunvalación Baní: una solución que necesita una ampliación
La circunvalación de Baní, una vía proyectada como una solución vial estratégica para facilitar con mucha más rapidez el desplazamiento entre Santo Domingo, Peravia, Azua, Barahona y otras provincias del sur de la República Dominicana y para impulsar el desarrollo de la zona; sin embargo, actualmente registra estadísticas importantes en la cantidad de accidentes de tránsito que se le atribuyen a diversas causas. Algunos de estos han dejado víctimas mortales.
Esta realidad palpable ha generado gran preocupación entre conductores, residentes y especialistas, debido a los altos niveles de peligrosidad que presenta la carretera, cuyos trabajos de construcción iniciaron en septiembre de 2020 e inaugurada por el presidente Luis Abinader el pasado 14 de agosto de 2025.
La construcción estuvo a cargo principalmente de Equipos y Construcciones del Cibao (Ecocisa) y fue supervisada por el Ministerio de Obras Públicas.
Esta vía fue diseñada para descongestionar el tránsito urbano de Baní y agilizar el desplazamiento, convirtiéndose en un eje clave de comunicación regional.
No obstante, a pesar de su importancia estratégica, desde su apertura han surgido fuertes críticas sobre su diseño y condiciones de seguridad.
Uno de los principales señalamientos es la estrechez de la carretera, la cual cuenta con dos carriles, uno en dirección hacia el sur y el otro en dirección hacia la capital del país. Esto, a juicio de expertos y gremialistas del sector choferil, representa altos niveles de riesgo, ya que muchos conductores realizan rebases temerarios, exponiendo sus vidas y las de otros al más extremo peligro, ya que no hay espacio suficiente para las maniobras de tránsito.
