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Conversaciones difíciles

Conversaciones difíciles
  • Publishedmayo 21, 2026

Hay momentos en la vida de los países en los que gobernar no consiste en administrar popularidad, sino en asumir el costo político de decir verdades incómodas. República Dominicana se acerca nuevamente a uno de esos momentos. La discusión sobre una reforma tributaria volverá tarde o temprano, porque las presiones fiscales, el subsidio creciente de sectores sensibles, el aumento del gasto corriente y las demandas sociales hacen inevitable replantear cómo se recauda, cómo se gasta y quién carga realmente con el peso del Estado.

Pero esta vez hay una diferencia importante. Probablemente sea la última oportunidad política del gobierno para abrir esa conversación, dado el contexto internacional y la necesidad de que el país esté en mejores condiciones para enfrentar la situación actual y otras futuras que puedan presentarse. Después, cualquier intento encontrará más resistencia, menos credibilidad y un ambiente político mucho más contaminado por el calendario electoral.

Por eso, si la conversación va a darse, debe hacerse bien. Y hacerlo bien implica comprender que una reforma tributaria no puede presentarse únicamente como un mecanismo para recaudar más. Tiene que ser percibida como un pacto de equidad, eficiencia y sacrificio compartido.