x
Tribuna TV
Actualidad Mundo

Persisten los puntos de fricción en el plan de paz de Trump para Gaza

Persisten los puntos de fricción en el plan de paz de Trump para Gaza
  • Publishedoctubre 7, 2025

Israel y Hamás negocian en Egipto bajo fuertes tensiones políticas y desconfianza mutua.

Por Redacción Las Primicias

Jerusalén / Sharm El-Sheikh. – Israel y Hamás mantienen conversaciones indirectas en Egipto para tratar de poner fin a la guerra en Gaza, pero el plan de paz propuesto por el expresidente estadounidense Donald Trump, que consta de 20 puntos, enfrenta fuertes divisiones que dificultan un acuerdo.

El documento, aceptado por Israel y parcialmente por Hamás, busca establecer una hoja de ruta para el cese de hostilidades y el futuro político de la Franja, pero varios de sus puntos centrales generan desacuerdos entre ambas partes.


Liberación de rehenes sin consenso claro

El plan establece que todos los rehenes israelíes deben ser liberados en un plazo de 72 horas después de firmado el acuerdo. Se calcula que 48 personas siguen retenidas en Gaza, de las cuales unas 20 estarían vivas.

Aunque Hamás ha aceptado en principio la fórmula de intercambio, la organización condiciona su cumplimiento a “circunstancias sobre el terreno”. Israel, por su parte, exige su liberación inmediata.

La desconfianza entre ambos lados es extrema. Hace apenas un mes, Israel intentó asesinar al equipo negociador de Hamás en Doha, lo que provocó tensiones no solo con el grupo islamista, sino también con Qatar y el propio Trump, que actúa como principal mediador.


El desarme de Hamás, la principal exigencia israelí

Uno de los puntos más conflictivos del plan es la exigencia de que Hamás se desarme completamente y que Gaza sea desmilitarizada.
Netanyahu ha insistido en que no pondrá fin a la guerra hasta eliminar por completo la capacidad militar del grupo, mientras Hamás ha reiterado que solo renunciará a las armas cuando se reconozca un Estado palestino soberano.

La respuesta oficial de Hamás al plan no menciona el desarme, lo que sugiere que no hay disposición inmediata a cumplir ese requisito.


Gobernanza futura de Gaza

El plan propuesto por Trump excluye a Hamás del gobierno de la Franja y plantea que el territorio sea administrado de forma provisional por un consejo de tecnócratas palestinos, bajo la supervisión de una “Junta de Paz” presidida por Trump e integrada, entre otros, por el ex primer ministro británico Tony Blair.

Eventualmente, el control sería transferido a la Autoridad Palestina (AP). Sin embargo, Netanyahu rechazó públicamente la participación de la AP, generando malestar dentro de su propia coalición, donde sectores ultranacionalistas se oponen a cualquier retiro total y abogan por mantener presencia israelí en Gaza.

Hamás, por su lado, manifestó que espera tener un papel en el futuro del territorio “como parte de un movimiento palestino unificado”, una idea que ni Israel ni Estados Unidos respaldan.


Retirada militar con ambigüedades

El cronograma para la retirada del ejército israelí también genera dudas.
El plan propone tres etapas, dejando inicialmente un 55% de Gaza bajo control israelí, luego un 40% y finalmente un 15%, bajo la figura de un “perímetro de seguridad” indefinido.
La redacción no fija fechas concretas y deja abierta la posibilidad de una ocupación prolongada, algo que Hamás rechaza.

Además, los mapas presentados por Washington y Tel Aviv difieren en los límites territoriales, lo que añade incertidumbre sobre la implementación del acuerdo.


El factor Netanyahu

El primer ministro israelí enfrenta presiones internas que podrían condicionar las negociaciones.
Líderes de extrema derecha amenazan con romper la coalición de gobierno si la guerra concluye sin la destrucción de Hamás.
Netanyahu también afronta un juicio por corrupción que se reanudaría si termina el conflicto, lo que ha generado cuestionamientos sobre su interés en prolongar la ofensiva.

No obstante, encuestas recientes indican que siete de cada diez israelíes apoyan un acuerdo de paz si garantiza la liberación de los rehenes, lo que podría darle margen político para aceptar compromisos.


Perspectivas

Aunque las conversaciones en Egipto representan el mayor avance desde el inicio del conflicto, las diferencias siguen siendo profundas.
El desarme de Hamás, la futura gobernanza de Gaza y la retirada militar israelí son los principales obstáculos que mantienen el acuerdo en suspenso.

Mientras tanto, los ataques continúan en la Franja, y no se ha anunciado ningún avance concreto que indique una salida inmediata al conflicto.