Hamás acepta parcialmente el plan de paz de Trump para Gaza y abre una ventana de esperanza
GAZA / WASHINGTON.– El grupo palestino Hamás anunció que acepta parcialmente el plan de paz propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abriendo una posible vía para el fin de la guerra en Gaza y la liberación de los rehenes israelíes, aunque bajo condiciones aún poco claras. En un comunicado difundido el sábado, el movimiento islámico afirmó que está dispuesto a “liberar a todos los prisioneros israelíes, vivos o muertos, de acuerdo con la fórmula de intercambio incluida en la propuesta del presidente Trump, siempre que se cumplan las condiciones sobre el terreno para el intercambio”. La respuesta marca un giro en el tono del grupo armado y fue recibida con cautela y esperanza por la comunidad internacional.
Las condiciones del plan y las omisiones
El plan de Trump, presentado días antes en la Casa Blanca, contempla un cese inmediato de los combates, la liberación en 72 horas de todos los rehenes vivos y la entrega de los cuerpos de los fallecidos, a cambio de la excarcelación de cientos de prisioneros palestinos detenidos por Israel. También propone la creación de una autoridad de transición en Gaza compuesta por tecnócratas palestinos, una medida que Hamás dijo estar dispuesta a aceptar. Sin embargo, el comunicado del grupo no menciona uno de los puntos centrales de la propuesta: la exigencia de deponer las armas.
Reacción de Israel y postura de Trump
El presidente estadounidense celebró la respuesta de Hamás y pidió a Israel detener los bombardeos sobre Gaza “para permitir la liberación segura y rápida de los rehenes”. Trump aseguró en su plataforma Truth Social que “están listos para una paz duradera”. En tanto, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu emitió un breve comunicado señalando que Israel “se prepara para implementar la primera fase del plan de Trump” y que su gobierno trabajará “en total cooperación con el presidente y su equipo para poner fin a la guerra en coherencia con los principios de Israel”. No obstante, no se anunció un alto el fuego inmediato, y reportes desde Gaza y Egipto indicaron que los ataques aéreos continuaron durante la madrugada del sábado. El Ministerio de Salud de Gaza informó que 66 personas murieron en las últimas horas, elevando el total de víctimas desde el inicio del conflicto a más de 67.000.
Presión internacional y dilemas políticos
El anuncio de Hamás ocurre en medio de una creciente presión internacional sobre Israel. Diversas comisiones de Naciones Unidas y organizaciones humanitarias han advertido sobre la magnitud de la crisis en Gaza, mientras Trump busca presentarse como el mediador que logró acercar a las partes a un acuerdo histórico. Pero dentro de Israel, Netanyahu enfrenta divisiones en su coalición de gobierno: los sectores más duros insisten en continuar la ofensiva militar “hasta la destrucción total de Hamás”, mientras otros piden aprovechar la oportunidad de una salida diplomática.
Entre la esperanza y la desconfianza
El Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos en Israel llamó a la unidad nacional y pidió “hacer todo lo posible para traer a casa a los secuestrados”. En un comunicado, expresó que “estos son días decisivos para un acuerdo; días que determinarán cuándo los rehenes vivos regresarán a su rehabilitación y los fallecidos a un entierro digno”. En Gaza, la población recibe las noticias con mezcla de alivio y escepticismo. “Hay esperanza, pero el diablo está en los detalles”, advirtió el profesor Ibrahim Fares, recordando que en la región los intentos de paz suelen naufragar entre la desconfianza y los intereses políticos.
Mientras tanto, el mundo observa si Israel detendrá sus operaciones y si Hamás cumplirá su promesa de liberar a los rehenes. Trump, confiado, declaró: “Estamos muy cerca de alcanzar la paz”. Sin embargo, los antecedentes invitan a la prudencia: el verdadero desafío será pasar del anuncio a los hechos.
